Con la cápsula Dragon Crew Estados Unidos está de vuelta en la carrera espacial

Se espera que la cápsula despegue hoy miércoles 27 de mayo a las 3:33 p.m. de la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida. Esta es la misión espacial más grande de ese país en los últimos nueve años.

Este miércoles, 27 de mayo, dos astronautas norteamericanos volverán al espacio. Con la misma expectativa de hace 51 años, con Apolo 11 y la llegada del ser humano a la Luna, Estados Unidos espera retomar la carrera espacial con el lanzamiento de la cápsula Dragon Crew, su misión más grande de los últimos nueve años. El despegue se realizará en un lugar histórico: la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde Neil Armstrong y sus compañeros empezaron también su viaje en 1969.

La misión inicial será probar el sistema de transporte con tripulación de SpaceX, la empresa que construyó la cápsula. Para esto, ambos pilotos de la NASA tendrán que llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS), un centro de investigación en la órbita terrestre. La nave tiene una capacidad de siete plazas, sin embargo, este viaje se realizará con un límite pasajeros para poder resistir mejor el impacto del aterrizaje.

Una vez en órbita, los dos astronautas tendrán que probar el sistema de control de la Dragon Crew, los monitores, los controles y los propulsores para maniobrar. Behnken y Hurley deben monitorear el sistema durante la aproximación a la Estación Espacial. La cápsula deberá atracar la ISS en modo automático con la supervisión de los dos comandantes y se espera que permanezca allí varias semanas. La NASA autorizó a los tripulantes para que realicen paseos espaciales y puedan hacer tareas de mantenimiento en el exterior.

SpaceX, la empresa que retomó el sueño

Space Exploration Technologies Corp, fundada en 2002 por Elon Musk, un empresario obsesionado con Marte y con la determinación de cambiar las reglas del juego de la industria aeroespacial, se ganó la confianza de la agencia espacial más grande del mundo. SpaceX se convirtió en 2012 en la primera empresa privada en acoplar una cápsula de carga a la EEI. Dos años después, la NASA le pidió que adaptara la cápsula Crew Dragon para poder transportar astronautas. «SpaceX no estaría allí sin la NASA», dijo Musk el año pasado, después de un ensayo general del viaje a la EEI sin tripulación.

La agencia espacial ha pagado más de 3.000 millones de dólares a SpaceX para diseñar, construir, probar y operar su cápsula y hacer seis viajes espaciales de ida y vuelta. El desarrollo experimentó retrasos, explosiones, problemas de paracaídas, pero SpaceX venció al gigante Boeing, al que la NASA también pagó para hacer una cápsula, la Starliner, que aún no tiene lista.

La inversión, decidida durante las presidencias de George W. Bush para el envío de carga y Barack Obama para el de astronautas, se considera fructífera en comparación con las decenas de miles de millones que costaron los sistemas anteriores desarrollados por la NASA. «Algunos han dicho que es inviable o imprudente trabajar con el sector privado de esta manera. No estoy de acuerdo», dijo Obama en 2010. La decisión del expresidente se encontró con la hostilidad del Congreso y de la NASA.

La importancia del diseño

Elon Musk, fundador de SpaceX, se encargó de preparar cada detalle del lanzamiento y se aseguró de que el diseño de la cápsula fuera funcional y llamativo. La torre de servicio, que en la misión de Apolo solo era una estructura industrial con tuberías, se rediseñó completamente y se cambió el color rojo por una combinación entre negro y blanco.  Los brazos de acceso a las distintas etapas del cohete también desaparecieron, solo se mantiene el más alto que conduce a la cápsula.

La cápsula llevará ocho cohetes de escape en los costados laterales. Estos artefactos cuentan con más de siete toneladas cada uno. Para reducir tiempo, peso y costos la cámara de combustión se fabricó capa a capa con una aleación de níquel y hierro mediante un proceso parecido a la impresión de 3D, un elementó más en la innovación de Dragon Crew.